¿Cómo Hinchar un Globo?
La
hinchada del globo es una de las técnicas más difíciles, pero es de vital
importancia para desarrollar una buena manipulación. Por eso trataremos de dar
una descripción lo más detallada posible de su mecanismo.
Tenemos un globo entre las manos y tratamos de hincharlo. No se deja. Seguimos
soplando heroicamente. El globo ofrece una resistencia endiablada. Comenzamos a
sentirnos un poco mareados. Nuestro rostro enrojece. venas y arterias empiezan a
marcarse en nuestro cuello. Los ojos se nos salen de las órbitas (Fig. 1). Nos
sentimos más mareados aún. Caemos redondos al suelo y el globo no se hincha...
¿Por qué? ¿Qué podemos hacer para vencer al globo y salvar nuestra maltrecha
autoestima? ¿Será el globo más fuerte que nosotros? ¿Será más inteligente?...
¡No! Sólo tenemos que seguir con atención una serie de pasos y la práctica hará
el resto.
1. Primero, hay que procurar las condiciones que faciliten la entrada de aire en
el globo. Para ello lo estirarnos una o dos veces a fondo, tomándolo por los
extremos y abriendo los brazos al limite de nuestra capacidad (Fig. 2). De esta
manera, el látex se da levemente de si y aumentan su temperatura y elasticidad.
2. Ahora tomamos aire correctamente.
3. Casi simultáneamente colocamos el globo en la boca situando la boquilla
detrás de los labios. Podemos ayudarnos con los dientes, pero una vez colocado
el globo, no lo apretamos con éstos. Una mano lo sujeta cerca de la boca para
evitar que se caiga, pero sin obstruir el paso del aire. La otra mano lo toma
aproximadamente de la punta y lo mantiene tirante, al limite de su longitud pero
sin forzar su elasticidad (Fig. 3).
4. Por último soplarnos introduciendo en el globo un chorro de aire fino pero
fuerte y estable, que es empujado por el diafragma. Concéntrate en un primer
soplido corto y prueba a hinchar una pequeña burbuja. Este truco es de gran
ayuda pues rompe la tensión inicial del globo.
A medida que el globo se hincha, la mano que lo sujeta por la punta va
alejándose del cuerpo y lo mantiene siempre levemente tirante (Fig.4).
Todo este proceso se realiza de una sola vez, de un solo soplido, para que la
presión se reparta uniformemente dentro del globo (Fig. 5) y luego éste pueda
ser manipulado con precisión. De lo contrario, el globo se hinchará por
segmentos (Fig. 6), y aunque podremos hacer una figura (si es sencilla), ésta
quedará algo deformada. Además, el soplar poco a poco resta soltura y elegancia
y no favorece la imagen del artista. Es importante que los globos sean de buena
calidad.
La medida de cada hinchada (la cantidad de aire que emplearemos), depende de la
figura que deseamos construir. Hay que calcular a ojo pero, ante la duda, es
siempre preferible hinchar menos que más. Y si no, ya sabes, existe una amplia
gama de hinchadotes, menos prácticos y elegantes (amén de otro inconveniente
importante como su incapacidad para hinchar un globo de una sola vez) pero que
tienen la ventaja de no requerir técnica ni esfuerzo físico alguno. Como ves, no
tienes porqué abandonar el libro en esta página. ¡No te desesperes! Hinchar un
globo no es algo que se consiga de inmediato, pero llega a ser sencillo con la
práctica. Paciencia.
TOMA NOTA
Y como último detalle, una vez hinchado el globo, siempre soltaremos un poco de
aire para que la textura sea más manejable.
La Flor
Para hacer una flor necesitamos 2 globos, al ser posibles de distinto color, uno para los pétalos y otro para el tallo. Después de tenerlos hinchados procederemos tal y como se muestra en las figuras posteriores.


El tigre
Para hacer las rayas del tigre nos ayudaremos de un rotulador permanente al ser posible de color negro.
