Un año más el público riojano abarrotó el auditorio del Ayuntamiento logroñés. Unas novecientas personas fueron testigos de las evoluciones de los seis actuantes durante la Undécima Gala Mágica de Navidad, organizada por el Círculo Ilusionista Riojano.
“Bond” fue el maestro de ceremonias. Presentó y amenizó con una mezcla de magia y humor los entreactos de la función. Su magia logró la perfecta interacción con los miembros del público y contribuyó a una mayor cohesión del espectáculo.

“Amadeo Edama y Elisa” fueron los encargados de abrir y cerrar la función. Nada más comenzar la gala hicieron vibrar al respetable con un trilero de cartas gigantes. Como gran final, terminaron con sus misteriosas y rítmicas grandes ilusiones acompañados del impresionante despliegue de medios técnicos que el ilusionista ha incorporado a su espectáculo. Un número que merece la pena ser visto.

“José Galán” puso un toque diferencial en la mitad de la gala e inundó el escenario de globos. Recreó en la escena una isla imaginaria y sus curiosos habitantes, todo ello construido con globos de colores.

Como magos foráneos, actuaron “Elena” y “Raúl Alegría”. La primera llevó a cabo un número de manipulación demostrando una gran rapidez y habilidad con bolas y otros útiles. No es frecuente ver a una mujer haciendo magia y Elena nos demostró que la imagen del mago varón es simplemente un estereotipo. En cuanto a Raúl, el mago santanderino efectuó su último show, demostrando que es una de las grandes promesas de la magia nacional. Palomas, pañuelos, flores, una bombilla que se llena con la leche que desaparece de una jarra....un número muy trabajado.


“Santi” salió cuando la Gala llegaba a su intermedio con su mesa cuatro efectos, divertida forma de encontrar la carta elegida por un espectador al que le suceden toda clase de vicisitudes al tratar de buscarla.

Estas líneas resumen más de una hora y media de magia, que cada año, cuando las Navidades expiran, llega a La Rioja de la mano del Círculo de Ilusionistas de esta comunidad.
Once años ilusionando a un público fiel edición tras edición. La Gala Mágica de Navidad supone dos meses de intenso trabajo que para quienes la organizan no es un a carga, sino una satisfacción, ya que cada año este evento adquiere mayor empaque y relevancia en La Rioja.
